Las pistolas y los
hombres.
Las pistolas tienen alma,
alma rayada, alma negra.
La esperanza opone al horror
blancas murallas de cera,
los anhelos, al desamor,
utopías indefensas.
Las pistolas tienen alma,
alma estéril y siniestra.
Fieras, vomitan las armas
intransigencias y miedos
siempre sobradas de balas
siempre carentes de sueños.
Las pistolas, tienen alma,
alma carnicera y yerma.
Rojas mariposas rotas
tiñen de duelo la acera
sus rojas alas quebradas
ante la última certeza.
Ilusiones entre espasmos
de la herida borbotean
reventando en el instante
de la lágrima postrera.
Otra espiga cercenada
cual si vana yerba fuera.
Las pistolas y los hombres
tienen hoy el alma negra.