Incomprensible, el espejo
donde todo es al revés.
O quizá es que mi mirada
embrujada de su helado
aliento inanimado,
de su reino donde el hado
gesticula sin cansancio,
donde nunca sopla el viento
ni una amante desairada
nos lacera con su llanto,
es incapaz de penetrar,
soslayando el desencanto,
su acerada muralla.
O quizá es que los ardores
de guerrero, en la batalla
con el valor he extraviado,
y ahora tengo tanto miedo
de descubrirme en el espejo
vencido, cansado y viejo.
Por sí posas tú mirada
en sus aguas. Mi reflejo