CONJURO.
En el nombre del dolor
inmenso, de los hombres
que optaron por pensar.
En el nombre de la duda
eterna y lacerante,
de la angustia vital, omnipresente.
En el nombre de la inmensidad de seres
que murieron sin saber.
En el nombre de la honradez
sembrada en balde.
En el nombre de las horas consumidas vanamente,
ahogadas en la angustia y el llanto.
En el nombre de los miles de poemas
y el millón de libros
escritos en tu búsqueda.
En el nombre de todos los animales,
de cuanto vive y es consciente
del dolor de existir.
En el nombre de la lucha
y la derrota inevitable, ....
Dios cruel y escurridizo,
yo, hombre minúsculo
y blasfemo,
desde el miedo, te conjuro:
¡ Existe y vive, ...
o calla para siempre ¡